NOS TOCA DEJAR UNA

huella.

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Stefano: 

la historia de un ángel.

Stefano fue un caballero sumamente bondadoso. Siempre andaba con una gran sonrisa, tenía la risa más pegajosa, y daba los mejores abrazos de oso. Stefano siempre estuvo dispuesto a darle la mano a quien lo necesitara, fuesen sus maestros, amigos, familiares o desconocidos.

 

Creció aprendiendo a amar y a ayudar a los demás, ya fuera haciendo manualidades con deambulantes en un refugio o dándoles comida con su familia en las calles de Puerto Rico; él siempre estaba dispuesto a ayudarlos a mejorar su vida.  A Stefano siempre le encantó viajar para conocer más sobre diferentes personas y sus culturas.

 

En su corta vida, viajó y visitó más lugares de lo que muchos adultos llegan a ver en sus vidas. Fue su pasión por viajar y ayudar a otros lo que lo llevó a decidir mudarse de vuelta a Holanda para terminar sus estudios de escuela superior y universitarios, con la ilusión de luego convertirse en un dignatario y con la esperanza de algún día cambiar el mundo, un corazón a la vez.

 

Aunque Stefano no fue capaz de regresar a Holanda y cumplir sus sueños, a través de nuestra fundación queremos honrar su legado y ayudar a cambiar el mundo, un corazón a la vez.

 

® 2020 by Fundación Stefano Steenbakkers

San Patricio Plaza

P-01

100 Av. San Patricio 

Guaynabo Puerto Rico 00968